El Covid-19 y el auge de la digitalización

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La pandemia del Covid-19 ha traído consigo muchos cambios en el mundo. Nos ha obligado a encontrar nuevas formas de trabajar, socializar y vivir en general. Ha creado un enfoque de estilo de vida totalmente nuevo.

Nos ha mostrado nuestros puntos fuertes y ha puesto de manifiesto nuestros puntos débiles. Ha planteado nuevos retos para todos a nivel personal y profesional. Aunque lamentablemente muchas empresas no han podido superar esta importante crisis, a algunas les ha dado la oportunidad de reivindicarse e incluso de aumentar sus ingresos.

Desde el inicio de la pandemia en 2020 muchos sectores han tenido que transformar digitalmente sus servicios. Esto les ha empujado a adaptar su estrategia para seguir vendiendo o, en algunos casos, aumentar las ventas. Se trata de una situación tan excepcional que es muy interesante echar la vista atrás para ver cómo empezó, cómo nos hemos adaptado todos y cuál será el camino a partir de ahora.

Qué sectores se han visto más afectados y cómo se han adaptado

 

La digitalización para las empresas ya existía antes de la pandemia, pero definitivamente ha aumentado e incluso ha ayudado a las empresas a mantenerse a flote. Veamos qué sectores se han beneficiado de ella:

La sanidad: Utilizar la RV y los datos para hacer más accesible la asistencia sanitaria. Las visitas médicas han pasado a ser virtuales. Los estudios dicen que en 2025 las visitas médicas por telesalud sustituirán a la tradicional visita anual. En cuanto al fitness, las empresas también se han adaptado a las clases virtuales y al seguimiento en general.

La educación: La tecnología y los contenidos en línea hacen que la asistencia al aula sea opcional al ofrecer tecnología de aprendizaje a distancia para cursos y contenidos en línea.

El comercio minorista: Si la gente aún no se había hecho a las compras en línea, definitivamente ya lo está haciendo o al menos lo ha intentado. La compra de alimentación se une a la revolución del comercio electrónico.

La atención al cliente: La experiencia del cliente se vuelve virtual con la inteligencia artificial conversacional y los chatbots. Las empresas siguen prestando los mejores servicios a su cliente sin estar físicamente presentes.

Las finanzas: La demanda de opciones sin contacto acelera la opción digital. La oferta de pagos sin contacto ha aumentado, así como la banca sin sucursales y los seguros paramétricos.

La seguridad: El uso acentuado de Internet y la generación de datos conducen a un aumento de la inversión. La ciberseguridad nunca ha sido tan importante.

El entretenimiento: El “mundo real” se vuelve online con la realidad virtual y los eventos virtuales.

Los servicios de alimentación: El distanciamiento social impulsa el éxito de la comida a domicilio y para llevar.

Los gobiernos de todo el mundo también se han adaptado a la situación y se han asegurado de dedicar tiempo e inversión a aquello que es necesario. El año pasado, la Comisión Europea dio a conocer su estrategia de tecnología digital centrada en la IA y los superordenadores para rastrear y luchar contra el Covid-19:

“Las tecnologías digitales nunca han sido tan importantes en nuestras vidas, y asegurarnos de que Europa cuenta con la infraestructura, la conectividad y la normativa necesarias para responder al coronavirus y mantener a la gente activa y segura en línea es nuestra misión.”

Transformación, adaptación, reinvención

 

A medida que las empresas se han ido adaptando y transformando toda su oferta para seguir siendo eficientes, ha aumentado la preocupación por la ciberseguridad y la privacidad. En la era de la digitalización, estas preocupaciones son inevitables. Es responsabilidad de cada empresa tomar medidas en materia de cumplimiento y gestión de riesgos.

Como era de esperar, diversas investigaciones muestran que los puestos anunciados en el sector de la tecnología digital han crecido un 36% desde junio.

LinkedIn predice que en los próximos cinco años habrá 150 millones de nuevos puestos de trabajo en el sector tecnológico en todo el mundo, y los puestos de científico e ingeniero de datos en EE.UU. están creciendo un 35% anual.

He aquí las tres áreas más relevantes que han captado la atención del sector empresarial desde el inicio de la pandemia:

Trabajo a distancia

La prevalencia del teletrabajo ha variado mucho entre sectores y ocupaciones. Si bien es muy común que los directivos y los servicios de alto contenido en TIC trabajen desde casa, para muchos es una experiencia totalmente nueva. Podría decirse que los trabajadores con habilidades digitales están en mejor posición en lo que respecta a esta nueva forma de trabajo.

Aunque esta adaptación ha supuesto un auténtico shock para muchas empresas, la realidad ha demostrado que, para algunos proyectos, la eficiencia es incluso mayor. Por no hablar del ahorro de costes desde el punto de vista empresarial.

Consumo de contenidos digitales

Los consumidores domésticos están recurriendo a los proveedores de contenidos digitales para satisfacer sus necesidades de entretenimiento. El 51% de los usuarios de Internet de todo el mundo está viendo más programas en streaming debido al coronavirus, según datos de Statista. Solo Netflix registró 16 millones de nuevas inscripciones en su servicio en los tres primeros meses de 2020.

Solución omnicanal

Con la pandemia llegó el confinamiento y los padres tuvieron que hacer malabares con el trabajo a distancia mientras cuidaban de sus hijos. Esto dejó muy poco tiempo para realizar las tareas diarias habituales, como pagar las facturas, hacer la compra, etc. Las empresas han aprendido la lección y han empezado a pensar en soluciones para adaptar sus servicios a plataformas omnicanal, ofreciendo todos sus servicios en un único lugar.

 

Así es como Moneytrans desarrolló su ‘superapp’; proporcionando servicios financieros a los residentes de origen extranjero en una única plataforma. Facilitándoles la vida mediante el ahorro de tiempo y dinero y, lo que es más importante, haciendo posible su gestión desde cualquier parte del mundo mediante la implementación de la última tecnología digital.

Mientras que algunas empresas volverán a sus modelos tradicionales cuando pase la crisis, otras optarán por un enfoque híbrido al reconocer los beneficios de los ingresos recurrentes. En cualquier caso, será interesante echar la vista atrás dentro de unos años y ver qué hábitos se han mantenido y cuáles han desaparecido para siempre.

Algunas cosas han llegado para quedarse definitivamente como, por ejemplo, el trabajo a distancia, la digitalización del servicio al cliente, las entregas sin contacto, el cambio al comercio electrónico o el uso de plataformas en línea y bajo demanda.

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